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Homenaje

Homenaje 2018 - Salvador Tavora Triano

Salvador Távora Triano es un actor y director teatral sevillano, renovador del teatro independiente andaluz con el mundo del flamenco. En su infancia se impregna de la vida de su barrio, El Cerro del Águila, familiarizándose con los cantes por soleá y los fandangos, un universo de tonalidades que formalizarán más tarde su concepto del flamenco y de su función social. Es apadrinado por Rafael Gómez 'El Gallo' y adquiere cierto prestigio como matador de novillos en Andalucía. En esa época Salvador vivió "experiencias de comunión entre el riesgo y el arte" que luego se reflejaron en su lenguaje teatral.

Actúa en espectáculos flamencos e inicia entonces el intento de una nueva expresión andaluza que reflejara la situación social de su tierra, y la condición de su medio, tropezando con los intereses de las casas discográficas y con la censura. Actúa en tablaos y salas de fiesta, donde es recibido con recelos y actitudes provocativas. Años después, canciones como Campesinos tristes, Segaores o Andalucía la que divierte vieron la luz grabadas por diversos grupos y cantantes, contribuyendo a crear una conciencia andaluza e intentando rescatar la imagen seria de Andalucía.

Con esta considerable carga de experiencias artísticas profesionales acumuladas a lo largo de su vida, Távora concibe y elabora, en los últimos meses de 1971, en un pequeño local de su barrio el espectáculo teatral Quejío donde arremete contra el academicismo. A propuesta de Paco Lira, dueño de “La Cuadra”, donde se albergaron importantes movimientos culturales comprometidos de aquella época, Távora ultima y presenta su trabajo en el mencionado local del que, más tarde, el grupo, por razones de solidaridad política, tomaría su nombre.

Quejío, por mediación de José Monleón, se presentó en Madrid en el Pequeño Teatro del TEI el 15 de febrero de 1972, y alcanzó resonancias internacionales al presentarse en La Sorbona de París. El espectáculo sorprendió por la dignidad de su compromiso social y su singular lenguaje teatral; y, a partir de ese momento, la vida y el nombre de Salvador Távora quedan íntimamente ligados al grupo de teatro La Cuadra de Sevilla.

En el campo del lenguaje teatral, Salvador Távora ha introducido, paulatinamente, en los escenarios, con singular precisión, al igual que en un ya lejano día lo hizo con los cantes y bailes de Andalucía, el valor poético de las máquinas, de las herramientas, de las frases visuales del color, de la sorpresa y la belleza
de los animales, de la armonía del ritmo en los objetos, de la simetría o geometría poética, y una buena parte del universo sonoro y dramático del andaluz, como los pasodobles, las marchas procesionales, las corales populares, el olor de sus rituales, el riesgo o estremecimiento de las corridas de toros, etcétera; todo con la voluntad de dar noticias de la identidad sería de su tierra en particular, y de la sensibilidad de todos los hombres y de todos los pueblos en general.

Távora es reconocido y respetado en su tierra y en los ámbitos internacionales del teatro, por su comprometido trabajo en la búsqueda de la identidad histórica de su país y por las positivas e imprevisibles respuestas que puedan provocar sus productos en el campo social del arte. Numerosos premios y distinciones han significado la labor teatral de Salvador Távora y La Cuadra, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (1985), el Premio Andalucía de Teatro (1990), concedido por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y el nombramiento de Andaluz del Año (1993) que la Federación de Entidades Culturales Andaluzas en Cataluña otorgó a Salvador en reconocimiento a su trabajo en pro de la dignificación de los valores culturales de Andalucía. En 2017 le
fue otorgado el Premio Max de Honor en reconocimiento a su vasta y transgresora trayectoria, su compromiso social y su implicación con el hecho teatral