Miradas TAC: palabras para una mirada.

Relatos ganadores de la primera edición

Luis Misiego. Ganador ex aequo en la categoría adultos

Ya es miércoles, después de un duro día de trabajo, te acuerdas!! Hoy comienza el “TAC”, y allí te encuentras, detrás de una ligera cola, viendo las caras expectantes tendiendo a curiosas de un público que se sabe entregado… qué nos sorprenderá.
Por la pequeña rejilla de la carpa (roja y blanca) y tirando de la gruesa cuerda entramos todos al circo. Entre risas y “ayayayayayayay” nos va colocando a todos, que vestimenta!!! Imposible mirarlo sin la sensación, nunca había visto esto antes.
De repente, todos juntos, entregados hasta más no poder, el payaso corre, salta, emite sonidos, y todo acompañado de la voz armoniosa de su compañera susurrando melodías. Y allí en medio, el más grande de todos, un viejo camión Mercedes de los 70’, que bonito, el epicentro de la historia.
Porque no lo olvidemos, la actuación entre tanta adrenalina nos va contando una historia, la de un viejo circo itinerante… Ya queremos al payaso, seguimos sus ojos expresivos rodeados de pintura blanca allá donde nos querían llevar, se sube a una cuerda, arregla el camión, barre con la escoba, qué más hará?
En medio de esa noche primaveral, un abundante público hemos dejado se ser todos, muchos, individuales para pasar a ser uno, somos un gran ente, nuestros ojos y nuestros corazones miran todos hacia el mismo lado, sienten lo mismo, no piensan, sólo disfrutan, si la felicidad se pudiera medir, tocar, envasar, seguro que allí estaba, y todo sin una palabra, así es el “clown”.

Gracias TAC Valladolid, gracias Pau Palau.


Iris Vázquez. Ganadora ex aequo en la categoría adultos

Es curioso, pero las calles de mi ciudad, que a menudo me parecen territorio hostil, se convierten en lugar seguro por unos días cada año cuando llega el TAC. En mi refugio. Igual que el circo lo es para Manuel Alcántara. El espectáculo con que nos visitó, que se titula, precisamente, así, Refugi me conmovió. Sentí que entre equilibrios, físicos y emocionales, se dirigía a mí, para decirme que cuide mi sensibilidad: es la que me hace ser quien soy. Que no tema compartir mi vulnerabilidad: es la que me hace fuerte, valiente y poderosamente real.

A veces pienso que la razón de que hace muchos TAC me enamorase del circo fue que me conecta con mi fragilidad, de la que a menudo huyo. Me recuerda que, en el fondo, a todos, como al Manuel chico, se nos ha caído una moneda por un acantilado, y estamos aprendiendo que la gracia no es encontrarla, sino buscarla. Quizá todos pasamos el día haciendo malabares con lo que tenemos y lo que queremos tener, quizá todos llevamos dentro un funambulista a punto de caer, quizá todos buscamos un par de manos que nos sostenga en esta acrobacia constante que es estar vivo.

Pero algunos no sabemos expresarlo a través de nuestro cuerpo, tan solo admirarnos con quienes sí. Yo me admiré con Manuel. Con su delicadeza, con la generosidad con que abrió al público su corazón, con sus ganas de dar un paso más a ciegas sobre el alambre.

La magia del circo y del TAC en estado puro.

La celebración del TAC suele coincidir con mi cumpleaños, así que lo recibo como lo que es: un precioso regalo. El valioso presente de detenerme justo ahí, en el ahora. La oportunidad de ver el escenario de mi rutina con ojos nuevos. De conectar con el otro, el que se sienta al lado y el que los artistas sacan a la pista. Instantes en los que siento que nada malo puede ocurrir, en los que contengo la respiración, no por miedo, sino por fascinación. Cada año, con los aplausos al terminar la última función del festival, como si estuviera soplando las velas de mi tarta de cumpleaños, pido el mismo deseo: que dure el TAC aunque sea solo un día más. Nunca se hace realidad, pero al TAC no se le olvida volver un mayo después.


Cayetana Suárez (8 años). Ganadora de la categoría infantil 

Les Grooms / La Baronnade

Me gustó mucho porque eran muy graciosos, pero lo que más me gustó fue que me sacaron para que me tumbase en el suelo como ellos. 

Eso me hizo mucha ilusión. 

También me gustó mucho la música, algunas las conocía o me sonaban. Me gustó mucho que algunas fuesen de ópera y me dieron ganas de escuchar más ópera.

Voy todos los años al TAC y ha sido de mis favoritas. 

En resumen, este año me ha gustado mucho, no tengo ninguna cosa que no me gustase y quisiera ir más al teatro.


Concurso de crítica 'Miradas TAC' 2026:

El TAC invita al público a formar parte activa del festival a través de la escritura crítica. Miradas TAC nace en la edición 2026 como un espacio para recoger las distintas formas de ver, sentir y pensar los espectáculos que habitan la ciudad durante estos días.

El festival invitaba a personas que asistieron a alguna de las propuestas del festival a dar un paso más: poner en palabras su experiencia. No buscaba críticas especializadas, sino miradas personales que dialoguen con lo vivido.

Los espectadores podían escribir sobre aquello que más les hubiera llamado la atención:
¿Qué le hizo sentir la pieza?, ¿cómo se relacionaba con el espacio público?, ¿transformó su manera de mirar la ciudad o de habitarla? Cada espectador vive el festival de una forma distinta, y queremos recoger esa diversidad de voces.

Para participar, solo era necesario escribir una breve crítica o reflexión sobre cualquier espectáculo del TAC al que hubiera asistido de al menos 500 palabras. El propio equipo del TAC ejerció como jurado para seleccionar los textos ganadores,  valorando especialmente la mirada personal, la capacidad de reflexión y la conexión con la experiencia escénica.

El concurso estaba abierto a todos los públicos, con categorías infantil, juvenil y adultos. 

Los ganadores han recibido un diploma en un acto público y un abono 6 doble para la categoría A, y un abono 12 para las categorías B y C, para la temporada del LAVA 2026-27.

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